Atrapada en una espiral,
deseosa de salir de ella
pero a la vez masoquista.
Liberada,
pero a la vez prisionera de su mente.
Fuerte,
pero débil por dentro.
Viva y muerta a la vez,
sonrisa fuera
y llanto hacia dentro.
Todo a la vez, y nada ya ves....
jueves, 10 de marzo de 2011
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Eso a lo que haces mención se llama rutina... En la vida vamos haciendo cosas más o menos repetitivas y cuando nos damos cuenta de que las estamos haciendo una y otra vez queremos parar mas... es algo casi imposible. Imagina simplemente tu teléfono móvil ¿Lo tirarías al río para no volver a tener otro en tu vida? Seguro que la respuesta es si, pero tu sabes tan bien como el resto que probablemente no sea así.
ResponderEliminarAhí tienes el primer indicio de que nuestras vidas son algo basado en la rutina. Si no fuera así, no nos importaría deshacernos de por ejemplo un móvil...
Triste, pero cierto. Al menos yo lo veo así en este instante. jajaja. Simplemente nos da miedo andar hacia lo desconocido ;)
De acuerdo con domo también. La rutina puede ser nuestra seguridad y nuestro tormento; nos sentimos seguros porque ya conocemos lo que viene después, pero se nos hace todo tan mecánico que deseamos tener a veces un toque inesperado en la vida, o salir de ella por momentos...
ResponderEliminarLo malo es que salir de la rutina creo puede compararse a salir de un gigantesco laberinto... Y como no somos Hansel y Gretel, no nos hemos acordado de dejar miguitas de pan para poder salir de él.
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